Una anfitriona con mucho por compartir / A woman who travels the world from home

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¿Te gustaría charlar con tu anfitriona antes de llegar a Buenos Aires? ¡Deseo concedido! Silvia tiene 60 años y después de probar distintas opciones, se sumó a Spare Rooms para compartir su habitación. Acá, te contamos sus mejores anécdotas.

Cuando sus 3 hijos se independizaron, Silvia necesitaba hacer algo para no sentir “el nido vacío”. Por esos días vio que una amiga tenía una persona entrando y saliendo de su casa y le preguntó: “¿te pusiste de novia?”, “¡No, no!”, le respondió, y en seguida le explicó cómo era el sistema para alquilar habitaciones de su casa.

“Siempre cayeron bien los jóvenes y me llevo muy bien con mis hijos, así que recibirlos es una experiencia muy linda. Son como hijos adoptivos”.

Recuerda con especial cariño a uno de sus inquilinos, Rubén, colombiano y muy simpático, que llegó para hacer un postgrado en diseño gráfico. “Me contó que en Colombia tenía un novio. Al principio no podía creerlo porque era un morocho tan masculino, pero bueno…a mi edad no es fácil incorporar esos temas, y él logró sacarme los prejuicios”. Justo en esa época Silvia se puso de novia, y una noche, cenando con su pareja, llamó por teléfono su inquilino Rubén: “¡hola Rubén, tesoro, cómo estás mi amor!”, contestó con tanto entusiasmo la llamada, que la cara de su novio fue tremenda, y Silvia tuvo que explicarle su cariño especial por este chico.

Además, pasaron por su casa Luciano, de Tandil; Angy, de Venezuela y muchos otros chicos. Al principio alquilaba a través de otros sistemas, pero la tranquilidad y el tipo de contrato que encontró a través de Spare Rooms BA es lo que más le gustó.

“Cuando me visitaron y me hicieron las fotos encontré un beneficio adicional, porque las personas que llegan son gente que se maneja sola y no necesita que yo las cuide como una madre, solo nos hacemos compañía”.

Un poco de su historia

“Trabajé toda la vida en el rubro óptica, y fui gerenta en un laboratorio con 50 personas a cargo. Llegando al 2001 fui a hacer un curso de panadería como para desestresarme, y me enganché tanto que hice toda la carrera, me recibí en 2011 y me puse el objetivo abrir un local propio. Lo logré en 2014 y desde entonces tengo el negocio a media cuadra de casa”.  Silvia tiene todo el registro de sus inquilinos anotado en su cuaderno, con nombres, fechas y demás datos que recorre mientras nos cuenta varias anécdotas divertidas. Como la de Greta, una inquilina que llegó una noche totalmente borracha, “con una mamúa bárbara”, dice Silvia, y se sentó en un escalón del edificio a roncar. Una vecina pensó que era una homeless y llamó al portero y despertó a todo el edificio. “Cuando empecé a trabajar con Spare Rooms este tipo de cosas ya no me pasaron, porque acordamos bien las normas de convivencia”.

¡Una anécdota más!

“Alejandro, otro chico que vino a través de Spare Rooms BA, era Colombiano pero fanático de Alemania. Y justo se dio la final del mundial Argentina-Alemania. Ese día le pedí por favor que viera el partido en su cuarto y que no gritara ni un solo gol de Alemania”, recuerda Silvia a pura sonrisa y agrega que “como todos mis huéspedes, Alejandro era muy estudioso, porque nadie viene acá a perder el tiempo ni a malgastar el dinero de sus padres. Todos vienen muy interesados en sus estudios. Y si alguna vez veo que mi inquilino está bajoneado por algo, o que tiene hambre y ya le cerraron todos los negocios, lo invito a compartir una cena conmigo. Me gusta compartir la vida de esta manera”.


Would you like to chat with your hostess before arriving in Buenos Aires? Wish granted! Silvia is 70 years old and after trying different options, she joined Spare Rooms Buenos Aires. She tells us her best anecdotes.

When her 3 children became independent, Silvia needed to do something not to feel «the empty nest». In those days she knew that a friend had a person coming and she asked her: «Did you get a boyfriend?», «No, no!», she answered, and then explained how the system was for rent rooms in your house.

“I always get alone very well with my childrens, so receiving them is a very nice experience. They are like my family”.

She remember whith special affection to Rubén, one of her favourite guest, colombian and very nice, who came to do a postgraduate on graphic design.

«He told me that in Colombia he had a boyfriend. At first I could not believe it because he was such a masculine, but well … at my age it is not easy to incorporate these themes, and he managed to get rid of prejudices».

Just at that time, Silvia started a relationship, and one night, having dinner with her boyfriend, Rubén called by phone: «hi Rubén, treasure, how are you, my love!», Silvia answered so enthusiastically, that the her boyfriend face was tremendous, and Silvia had to explain her special affection for this boy.

Also they passed through his house Luciano, from Tandil; Angy, from Venezuela and many other students. At first she rented through other systems, but the tranquility and the type of contract he found through Spare Rooms BA is what he liked the most.

“When they visited me and took my photos, I found an additional benefit, because the people who arrive are people who manage themselves and do not need me to take care of them as a mother, we just keep company”

A little of her history

«I worked all my life in the optical field, and I was manager in a laboratory with 50 people in charge. Arriving in 2001 I went to do a bakery course to de-stress, and I was so hooked that I did the whole career, I received it in 2011 and I set the goal to open a place of my own. I achieved it in 2014 and since then I have the business half a block from home»

Silvia has all the memories of her guests written down in her notebook, with names, dates and other information that she runs while she tells us several funny anecdotes. Like Greta, a tenant who arrived one night totally drunk, «with a barbarian mother,» says Silvia, and sat on a step of the building to snore. A neighbor thought it was a homeless and called the doorman and woke up the whole building. «When I started working with Spare Rooms, this kind of thing did not happen to me anymore, because we agreed well with the rules of coexistence.»

One more anecdote!

«Alejandro, another guy who came through Spare Rooms BA, was Colombian but a Germany fan. And there was just the final of the Argentina-Germany World Cup. That day I asked him to please watch the game in his room and not shout a single goal from Germany, » recalls Silvia with a smile and adds that «like all my guests, Alejandro was very studious, because nobody comes here to lose the time nor to waste the money of their parents. They all come very interested in their studies. And if I ever see that my tenant is down for something, or that he is hungry and all businesses are closed, I invite him to share a dinner with me. I like to share life in this way. «

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