Cecilia, una anfitriona muy “mamá”

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Hace poco hicimos en nuestro facebook un listado de “tipos de anfitrionas” y entre ellas estaba la “mamá postiza”, esa que te cuida, te previene y te hace recomendaciones. Cecilia A. es una de ellas, por eso nos encanta su historia y te la compartimos acá:

“Cuando desmantelé el consultorio de mi marido me quedó un espacio grande vacío en casa. Mi hijo me dijo ‘mamá, por qué no pensás en tener algunos huéspedes y aprovechar la habitación’. Me llevó casi 1 año y medio o dos decidir qué hacer, no fue fácil recuperarme anímicamente, pero un día googleando apareció Spare Rooms Buenos Aires y me pareció que podía servirme. Llamé y les pregunté cómo funcionaba.

Cecilia, anfitriona

Desde entonces recibí a 5 huéspedes, todas muy amables. Sobre todo recuerdo a Reeta, la primera, una chica de Finlandia súper agradable que llegó en 2016, vino por 5 meses, y se quedó 2 meses más. Se volvió a su país pero regresó porque se había enamorado de Diego, un chico que conoció paseando y que justo vivía a 3 cuadras de casa. Cuando se fue, alquiló con él un departamento en San Telmo. Reeta era hermosa, y le interesaba mucho saber mi opinión, por eso me preguntaba todo el tiempo qué me parecía Diego. Cada tanto íbamos a tomar algo, yo le daba recomendaciones sobre cómo salir acá, y cómo tener cuidado. Porque, aunque ella se había independizado desde muy chica, le interesaba conocer las costumbres nuestras.

Estaba tan feliz con su novio argentino que a cada rato me venía a decir “I’m so happy”. Y hasta viajó con él para allá, para presentárselo a su familia. Además, vivir con ella me permitió también repasar un poco de mi inglés. 

Luego vino Carolina, otra chica joven ecuatoriana que ni bien llegó se enfermó, tenía mucha fiebre, y estuve en contacto por teléfono con la madre, para que se quedara tranquila de que la estaba cuidando. Carolina también se enamoró acá y ahora vive en pareja con un santafecino. Hace poco vino al país su mamá y pasó a saludarme y agradecerme por haber cuidado a su hija. 

La tercera huésped fue Carmen, una mujer un poco más grande que estaba muy cómoda viviendo acá porque estaba enfrente de su iglesia, a 2 cuadras del gimnasio y a metros del subte que la llevaba a su universidad. Tenía todo lo que necesitaba.

A mí me gustan mucho, sobre todo, los huéspedes que vienen a estudiar. Porque tienen sus tiempos de estudios y nos organizamos muy bien. Yo tengo mi vida propia, me desenvuelvo, voy al teatro, al cine, salgo con amigas. Soy muy independiente, pero me gusta tener huéspedes porque me siento acompañada y es una experiencia linda, nunca sentí que invadieran mi intimidad.

Por eso también se lo recomendé a una compañera de yoga, yo siempre tuve buena gente, espero que a todos les resulte también.”

 

Cecilia, a very “mom” hostess

Recently we made a list of “types of hostesses” on our facebook and among them was the “second mom”, the one who takes care of you, prevents you and makes recommendations. Cecilia A. is one of them, that’s why we love her story and we share it here:

“When I dismantled my husband’s office I had a large empty space at home. My son told me ‘mom, why don’t you think about having some guests and take advantage of the room’. It took me almost 1 year and a half or two to decide what to do, it was not easy to recover mentally, but one day Spare Rooms Buenos Aires appeared on Google and I thought it could help me. I called and asked them how it worked.

Since then I received 5 guests, all very friendly. I especially remember Reeta, the first, a super nice girl from Finland who arrived in 2016, came for 5 months, and stayed 2 more months. She returned to his country but returned because she had fallen in love with Diego, a boy she met while walking and who just lived 3 blocks from home. When she left, they rented an apartment in San Telmo together. Reeta was beautiful, and she was very interested in knowing my opinion, so she asked me all the time what I thought about Diego. Very often we were going to have a drink, I gave her recommendations on how to get out here, and how to be careful. Because, although she had become independent from a very young age, she was interested in knowing our customs.

She was so happy with her Argentine boyfriend that she often came to say “I’m so happy”. And she even traveled with him to introduce Diego to his family. In addition, living with her also allowed me to review a little of my English.

Then came Carolina, another young Ecuadorian girl who soon got sick, had a lot of fever, and I was in contact by phone with the mother, so she could rest assured that I was taking care of her. Carolina also fell in love here and now lives as a couple with a santafecino. Recently her mother came to Argentina and came to greet me and thank me for caring for her daughter.

The third guest was Carmen, a slightly older woman who was very comfortable living here because she was in front of her church, 2 blocks from the gym and meters from the subway that took her to her university. She had everything he needed.

I really like, above all, the guests who come to study. Because they have their study times and we organize very well. I have my own life, I develop, I go to the theater, to the cinema, I go out with friends. I’m very independent, but I like having guests because I feel accompanied and it is a beautiful experience, I never felt that they invaded my intimacy.

That’s why I also recommended it to a yoga partner, I always had good people, I hope everyone finds it too. ”

 

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